sábado, 28 de febrero de 2015

Soy Una Señora Adicta a Las Teleseries

No sé en qué momento a alguien en Chile se le ocurrió comprar una teleserie de un país tan lejano como Turquía; pero de repente, alguien con más visión que yo lo hizo y trajo a nuestras pantallas "Las Mil y Una Noches", una serie que poco tenía que ver con el libro, salvo en la coincidencia del nombre de su protagonista femenina.

De pronto todos, sin importar si viéramos o no la teleserie, conocíamos nombres como Sherezade, Onur o Kerem y todos los otros canales de televisión tuvieron que rendirse ante el fenómeno de LMYUN.

En la tele, comenzaron a aparecer reportajes de la hermosa Estambul, y hasta la presidenta del país, bromeó con la teleserie. Los analistas de televisión, se preguntaban qué era lo atractivo del culebrón turco y surgieron todo tipo de hipótesis, desde que el amor es universal y no importan creencias e idiomas (los más hippies), hasta que los actores chilenos eran poco profesionales o definitivamente malos (los más críticos).

Como todo fenómeno que no puede ser competido, fue imitado y así todos los canales nos invadieron con teleseries turcas: "¿Qué Culpa Tiene Fatmagul?", "Ezel", "Tormenta de Pasiones", etc. Una de las turcas que desembarcaron fue, "Ask-I Memnu", traducida para nosotros como "Amor Prohibido", una teleserie basada en un libro de un turco llamado Halit Ziya Usakligil.

Al principio, no tomé para nada en cuenta esta teleserie, ya que, aunque me pareció que tenía una linda fotografía y música de Chopin que uno de los personajes tocaba en piano, creí que era una teleserie con demasiada gente estirada para mi gusto tan clase media. Les cuento si no saben, que "Amor Prohibido", trata acerca de un viudo, Adnán, que después de perder a su esposa, se entregó totalmente a la labor de cuidar a sus hijos, Nihal y Bulent.

Sin embargo, y precisamente en el cementerio ("Mensaje Divino" podría pensar uno al principio), un día redescubre el amor en manos de una jovencita llamada Bither, quien, al ver a Adnán como una posible nueva conquista de su madre decide adelantársele y de esta forma castigarla, ya que hay rencillas anteriores entre ellas que convierten la relación madre-hija en una situación bastante tensa, con rencores y algunos momentos de envidia.

Bither y Adnán finalmente se casan y ella llega a la mansión como la nueva señora Ziyagil, viviendo en un ambiente de incertidumbres y apariencias. Ella, con su encanto, logra superar las miradas raras que se producen frente a su llegada, pero lo que no logra ignorar, es la presencia del sobrino de Adnán, Behlul, con quien inicia un juego de seducción que poco a poco se transforma en un "Amor Prohibido" y destructivo que envuelve a todos a su alrededor y del cual nadie podrá escapar ileso.

A todo este drama (mal dicho, no es drama, es DRAMÓN), se suman paisajes hermosos y donde no se escatima en lujos, con una banda sonora maravillosa y un vestuario precioso en algunas actrices (El look de ellas da para un post aparte).

"Amor prohibido" fue un éxito en Turquía donde el país se paralizó para ver el último capitulo, a pesar de que el grupo gobernante del país la cuestionó por lo liberal de algunas de sus escenas, que incluían besos y caricias con varios minutos de duración.
Países como Irán o Emiratos Arabes la prohibieron por su alto contenido amoroso, mientras que en Pakistán fue un fenómeno televisivo incluso en su repetición. 

En lo personal, debo decir que "Amor Prohibido" me reencantó con el género de las teleseries en su formato más clásico, con bastante drama y cahuín. Y eso, es lo que me tiene sentada cada tarde frente al televisor, cual señora, para sufrir con los personajes, tomar bandos, y preguntarme qué pasará con estos ricachones que, a pesar de tener todos los lujos posibles, viven en medio de la más repugnante miseria que provocan las mentiras y el cuidado de las apariencias.

Ahora que se acerca el final, siento que me dará un ataque. deberé llamar a la Unidad Coronaria.




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